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lunes, 26 de noviembre de 2012

UN REPORTERO QUE ENCONTRÓ AL EMPATÍA

JOAQUÍN LÓPEZ
 
RYSZARD KAPUSCINSKI. Periodista, historiador, escritor y poeta, y, en ocasiones fotógrafo: supo recoger con sus instantáneas los raigones de un pueblo olvidado.   
UN  FUTURO PARA ÁFRICA
Un hombre que fue considerado autoridad por respetar a  los demás y supo cambiar la profesión para convertirla en literatura.

El intrépido polaco que encontró la proximidad entre los negros. El acercamiento entre los africanos y la vecindad entre los hombres de otros pueblos y continentes. Supo aprender a conocer sus creencias, costumbres y modo de vida de sus homólogos que se encuentran al otro lado del mundo.


 
 El enviado especial, entendía a la perfección, que todos los árboles tienen raíces que penetran en la tierra y la atraviesan. Salvan piedras, rocas y cenizas y alcanzan el magma. Aunque, en ocasiones, las rizomas rebrotan para regresar de nuevo a la superficie y languidecer si no vuelven a sus orígenes.   Este humanista, si se me permite la expresión, supo encontrar un sendero – su camino- Una autopista que le permitió conocer a una sociedad distinta. Una casta diferente, africana, negra, al fin y al cabo. Personas como todas las demás, como tú o como yo: hombres y mujeres que conocen el agua corriente, la luz eléctrica, el televisor, el teléfono,  internet. En suma, nuevas tecnologías que habitualmente utilizamos  porque entendemos que están ahí, a nuestro servicio, y que usamos de manera cotidiana sin preocuparnos de nada más. En cambio, Kapuscinski, supo entender que también había otra sociedad. Castas que no hemos permitido que florezca. Hombres, mujeres que cotidianamente utilizan fusiles ametralladores. Niños que deberían estar escolarizados y juegan a la guerra. Raleas desfavorecidas que no conocen el progreso –salvo la guerra-, y que tienen que recorrer, diariamente, varios kilómetros para conseguir un poco (garrafa de 5 litros) de agua color marrón para nutrir a una familia a lo largo del día.
 
 
Este periodista tuvo la grandeza de buscar y contar esas pequeñas historias sutiles, cotidianas y sencillas. Es decir, la esencia de un modelo de civilización donde las ametralladoras marcan la pauta de la sociedad. Modelo que el poeta supo describir en la ventana de sus textos y plasmar, con su mirada fotográfica, los horrores que sufre esa sociedad… Denuncia humana que supo trasladar al mundo civilizado.          

Así mismo, en la mañana del miércoles, 21 de noviembre. En la UMH, la profesora de la Universidad de Silesia, Beata Nowaka, tuvo la  gentileza de ofrecer, al alumnado de 4º de periodismos, una clase (en inglés), como biógrafa de la crónica de Ryzar Kapuscinski. La investigadora, Nowaka, estuvo auxiliada en la traducción por el Profesor de la UMH, José Alberto García Avilés.
 
 
 
 
 
RYSZARD KAPUSCINSKI, falleció en Polonia (Varsovia), el 23 de enero de 2007, a los 74 años de edad. Fue un periodista singular, corresponsal intrépido e incansable ensayista que encauzó su vida buscando, hallando y consiguiendo conocer la humanidad de las personas, su sencillez y la bondad –entregada y devuelta- de una sonrisa sin importarle quién la ofrecía y sin esperar nada a cambio. Escritor incansable y autor de títulos como: “El Imperio, Los cínicos no sirven para nada, Los cinco sentidos del periodista, La guerra del fútbol, La jungla polaca, El mundo de hoy, El estandarte de la juventud y Ébano, ha dejado una huella insustituible en las páginas de la historia del periodismo.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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