4ANÁLISIS CRÍTICO
La prolija introducción presentada
permite reflexionar sobre el comunicado que firma, Pedro J. Ramírez, quien canta la oda de las
nuevas herramientas electrónicas. Bien
es cierto que hablamos del presente siglo; del futuro; de la revolución
tecnológica y de la nueva Edad de Oro del periodismo –según el autor de la arenga…
Aunque de todo el discurso solo hallamos tres premisas: dinero, negocio y
publicidad.
Rupert Murdoch, según
Pedro J., ‹‹sueño
con vuestra aplicación›› o dicho de
otra forma. Sueño con vuestro negocio. O sea, conseguir dinero con el mínimo
esfuerzo.
Dionisio I, tirano de
Siracusa ─Esto
es signo –observó Dionisio- que el impuesto es verdaderamente excesivo. ─Si ríen es porque saben que no lo
podrán pagar y por ello no tienen nada que perder. ─Y redujo el impuesto.
4LO QUE
DEFINEN LAS PREMISAS
En
la primera la encontramos en el DINERO que desean y precisan las Empresas de
Comunicación para obtener intereses informativos y, en ocasiones,
sensacionalistas que sirven para atraer consumidores. Porque, en la actualidad,
se ha de reconocer que el uso de Internet es gratuito para toda la sociedad.
En
la segunda hallamos el NEGOCIO que necesita mantener su credibilidad
frente a la competencia… “Todo el mundo
sabe que la única realidad es el lenguaje (medio de comunicación) Por lo que se
ha de ser honesto para difundir información que, no es otra cosa, que la
interpretación subjetiva de un hecho ocurrido según el cristal por donde se
mire”. Aunque en este tema, también,
se baraja la posibilidad de que la competencia influya en los medios trabajan a
una velocidad muy acelerada. Ésta rapidez provoca errores en la actividad por
tener que trabajar de una manera, deontológicamente, inaceptable –el tratar de
ser el primero en dar la noticia provoca errores formales (redacciones inadecuada), y errores de
fondo (falta de contraste en la información publicada).
Pues
los anunciantes interfieren en el medio de comunicación, sobre todo, en los
contenidos que les afectan directamente. Editores y Directores de periódicos
estadounidenses reconocían recibir presiones ejercidas por los anunciantes.
En España, un muestreo realizado en el año 2000,
establecía que el tercer elemento se basa en la presión de los anunciantes.
4CONCLUSIÓN
Bien
es cierto que nos hallamos inmersos en la era de revolución tecnológica. En los
primeros compases del siglo XXI y en un gran momento de cambio y modificación pretérita de costumbres. Pero eso no
significa que se tenga que pagar más por menos. Sabemos que la única realidad
es el lenguaje. Sabemos que la comunicación es humana, social y grupal. Y
sabemos, también, que la comunicación humana es gratuita. Por lo cual y
apuntados los demoledores conceptos es fácil preguntar ¿Qué significa: hacia
una nueva edad de oro del periodismo? Pues la respuesta viene a decir que,
sencillamente, se ha de pagar por algo que otros pretenden adoctrinar con sus
propios medios. O sea, hacer negocio, ganar dinero y vender publicidad
abundando en la tiranía del adoctrinamiento de la sociedad.
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